Define un problema concreto
Empieza por una situación, no por una lista de funciones. Escribe quién tiene el problema, cuándo aparece y qué hace hoy para resolverlo. «Quiero una app para negocios» es demasiado amplio. «Los vendedores por encargo pierden el seguimiento de reservas entre sus chats» permite hacer preguntas concretas.
Completa: Ayudo a [tipo de cliente] a [resultado] cuando [situación], sin [dificultad actual].
Habla de experiencias reales
Busca personas que vivan esa situación. Pregunta por la última vez que ocurrió, cuánto tiempo les tomó resolverla y qué alternativa utilizaron. Evita empezar presentando tu solución: es más útil conocer lo que hacen que escuchar si tu idea les parece buena.
Preguntas de entrevista: ¿Cuándo te pasó por última vez? ¿Qué hiciste? ¿Qué fue lo más difícil? ¿Has pagado por resolverlo? ¿Qué tendría que cambiar para que probaras otra solución?
Prueba la propuesta más pequeña
Puedes usar una conversación, un boceto o un servicio manual para comprobar si tu propuesta se entiende. Define una acción observable: que la persona reserve una demostración, pruebe un prototipo o acepte participar en un piloto. Explica con claridad qué existe y qué estás validando.
Ejemplo: organiza manualmente los pedidos de un negocio durante una semana. Observa qué información falta antes de diseñar el sistema completo.
Decide con criterios previos
Antes de empezar, establece qué señal te haría continuar, cambiar o parar. Elige un grupo de participantes y una duración adecuados a tu contexto. Una señal útil combina un problema repetido, interés en actuar y posibilidad de atenderlo; los elogios por sí solos no prueban demanda.
Registra cada conversación: problema, alternativa actual, evidencia, dudas y siguiente acción. Distingue lo que observaste de lo que supones.
Convierte lo aprendido en una primera versión
Resume las tareas que más se repiten y elige una que puedas resolver de principio a fin. Si la evidencia es débil, ajusta el público o el problema antes de sumar funciones. Si es suficiente para probar, prepara un MVP con alcance y forma de medir su uso.
Siguiente paso: define qué debe permitir hacer la primera versión y qué quedará fuera. Puedes usar nuestra guía de MVP y llevar tus dudas a una sesión de mentoría.
Lleva tus dudas a una conversación con Studio APP.